Llegado que es el tiempo de verano,
días de luz y de calor ardiente,
me parece adecuado e inteligente
comenzar con gazpacho fresco y sano.
Y no es asunto menor, trivial o vano
las sardinas asar correctamente,
ni crudas ni muy secas, justo al dente
su grasita pingando en nuestra mano.
Zumo y azúcar hervido en la tartera
con gelatina mezclada en un instante
y una hora de reposo en la nevera
después de una comida tan campera
es algo dulce, suave y refrescante,
justo lo que ahora el paladar espera.

