En esta antigua y difícil disciplina
de las ollas, tarteras y fogones
circunstancias se dan en ocasiones
que elevan a sublime la cocina.
Pues este bacalao a la vizcaína
colmó las culinarias ilusiones
de los más exigentes comilones.
Del gádido los lomos sin espina
relucen en la fuente esplendorosos.
De patatas y salsa acompañados
resultan veramente deliciosos.
Y para dicha de los más golosos
peras al vino en platos decorados
con adornos de nata muy sabrosos.
