Qué bonito es mirar al cocinero
preparar el bonito ¡qué bonito!
pues bonito a la plancha y lo repito
lo hace Rai muy bonito y con esmero.
Y es bonito mirarlo cuan certero
en rodajas cortando va el bonito
y lo deja muy bien colocadito,
muy bonito el bonito en el tablero.
Si el bonito es bonito y aún hermoso
calentito, sedoso, apetecible,
qué decir de ese postre tan curioso
llamado huevo dulce, muy sabroso.
Que no es huevo resulta bien visible
pero es bonito, insisto, y delicioso.

