Hoy tenemos comida de importancia,
pues hemos invitado a las esposas.
Por lo tanto hay que hacer muy bien las cosas,
con cuidado, finura y elegancia.
Salpicón de marisco ¡qué sustancia!,
exclaman las señoras glamurosas,
y son sus alabanzas generosas
al plato principal de la papancia.
Y es que éste un jarrete cazadora
que por su aroma, sabor y su textura
a damas y varones enamora.
Chocolate fundido que decora
la deliciosa fruta roja y pura
remata esta comida encantadora.








