En esta cálida, tórrida jornada,
con un calor cenizo y agobiante
bajo la parra umbría y refrescante
inicia la comida una ensalada.
de verdes hortalizas adornada,
con su huevo y pimiento no picante.
Sigue después glorioso y humeante,
dominando la mesa y la mirada,
marmitako de atún que, contundente,
se ofrece a los amigos comensales
y place al paladar más exigente.
Un postre de yogur fresco y reciente
con pastelitos del sur muy especiales
la colación rematan dignamente.


