Sardinas

Brillantes lomos de  plata y cristal,
en la blanca fuente preparados
uno a uno habréis de de ser asados
para gusto y placer del comensal.

Y cachelos vendrán, que es natural
que con ellos seáis acompañados.
Por la plancha, después, serán pasados,
con el tiempo que guste cada cual,

sonrosados trocitos de ternera
gustando al paladar con desvarío
poco hecho, al punto o como quiera.

Y al fin arroz con leche, una quimera,
con canela cual cálido rocío,
remata esta comida placentera.

 

Publicado en  on Junio 18, 2006 at 7:51 pm Dejar un comentario