Escondidos en lienzo bizcochero,
ligados con paté, son los ahumados
por estos siete amigos alabados
que a Paco dan su parabién sincero.
Y luego Rai, experto cocinero,
A un marmitako presta sus cuidados.
¡Qué pedazos de atún bien cocinados,
qué sabrosas patatas, con qué esmero
la rica salsa ha sido preparada!
Con enorme placer los comensales
agotan la cazuela hasta la nada.
Viene después la rica “larpeirada”
que es un arroz con leche, de timbales,
con que remata la feliz jornada.

