Brilla el sol en la espléndida pradera,
suave brisa en los àrboles murmura,
rústica paz, idílica dulzura,
llena el alma de dicha verdadera…
Adentro, en la cocina, alguien se esmera
preparando la masa y la fritura.
Fina empanada de sutil textura…
merluza a la romana, nos espera…
Es Emilio, el maestro cocinero,
el esforzado autor de esos manjares,
siendo Eduardo el hábil repostero
que hace dulce y delicia en el puchero
con un muss nunca visto en estos lares:
melocotón en cuenco galletero.

